
La palabra reiki significa “Energía vital universal”. El reiki es un método de curación muy antiguo. Se trata de una técnica de curación sencilla y capaz de aportar un verdadero enriquecimiento a nuestra vida cotidiana.
El reiki no solo promueve el bienestar físico, sino que también tiene un efecto positivo en el equilibrio emocional y espiritual. Por ello, después de un tratamiento con reiki las personas se sienten renovadas, relajadas, más limpias y más satisfechas consigo mismas.
El reiki es adequado para personas sanas y enfermas de todas las edades. Puede emplearse para recargarse de energía vital, para fortalecer el sistema inmunológico y para protegerse de las enfermedades. Al mismo tiempo ayuda a curar dolencias como dolores de cabeza, tensiones corporales, cansancio, depresiones y miedos, así como trastornos agudos y crónicos de todo tipo.
Una sesión de reiki puede durar aproximadamente entre 45 60 minutos. La sesión se hará con el paciente recostado sobre una camilla. Durante la sesión el terapeuta coloca sus manos sobre zonas específicas del cuerpo del paciente para ir armonizándolo.
