DANZA DEL VIENTRE

LA DANZA DE LA VIDA

 

 

 

 

 

 

Es la danza más antigua que existe. Su origen es sagrado, formaba parte de las ceremonias religiosas y se bailaba como danza ritual para celebrar la fertilidad y la Vida. Las sacerdotisas danzaban elevando la conciencia hacia los estados más elevados del ser, invocando energías y creando un nexo con lo Divino. Utilizaban movimientos ondulatorios y rítmicos de cadera y vientre que constituyen la esencia primordial de la danza del vientre.

Fue evolucionando hasta llegar a la actual danza del vientre o danza oriental: Raks Sharki (danza oriental) con grandes desplazamientos, giros y elementos de danza clásica, que hay que diferenciarla de Raks Baladi (danza del pueblo), la cual apenas tiene desplazamientos y es menos estilizada.

La danza invoca las energías. El grado de energía invocada esta relacionada con la participación y el significado que se asocia con los gestos y movimientos. Cuanto mayor poder simbólico le demos mayor será también la liberación de la energía.
Al bailar la mente reacciona a un nivel más profundo e instintivo. Permite que los pensamientos de todos los días se pierdan en el ritmo de la música. Cuando la danza toma el mando, las restricciones y las inhibiciones de la mente consciente desaparecen.
La danza es el arte del cuerpo, la expresión del ser interior a través de la conciencia del propio cuerpo y del espacio que éste ocupa.

Sus movimientos son naturales y sanadores, adaptándose perfectamente al cuerpo de la mujer y conectándola con su feminidad, revelando su esencia.

Es una meditación en movimiento en la que puedes sentir el “despertar de la Diosa y descubrir su poder, el poder de la

danza de la Vida.

 

 

 

 

 

La magia de la danza del vientre esta al alcance de todas las mujeres sin que importe la edad o la forma física. Puede ayudarnos a valorarnos, a querernos como nos merecemos, a sentir ese poder femenino que todas, sin excepción, llevamos dentro.

 

Expresando la Naturaleza

 

 

 

 

 

La Danza del vientre tiene mucho que ver con la naturaleza. Esa relación es la que nos integra con el Universo.

Hay pasos inspirados en animales como el camello, el elefante, la cobra...

Otros imitan el movimiento del fuego, las olas, la lluvia, las hojas, el vuelo de las mariposas o el aletear de las aves.

También distinguimos los movimientos en:

Lunares : son los ondulantes, suaves y circulares

Solares : que son las “batidas” de cadera, fuertes movimientos de pelvis o pecho.

Los movimientos se corresponden con los cinco elementos.

Tierra : son las piernas, sus movimientos son firmes y hacia abajo. Los pies nos conectan con la Madre Tierra.

Agua : son las caderas con sus movimientos ondulantes y lunares, con infinitos y círculos.

Fuego : está en los movimientos de “batida” y solares.

Aire: esta en las manos y los brazos con sus movimientos suaves y delicados.

Éter : corresponde al “duende” o la magia de la bailarina.

 

BENEFICIOS

 

 

A nivel físico:

Fortalece, flexibiliza y modela todo el cuerpo, estirando la musculatura.

Elimina la rigidez corporal, liberando y desbloqueando la tensión acumulada.

Estimula los órganos internos y el sistema inmulógico.

Mejora la coordinación corporal.

Corrige malas posturas, mejorando la gracia y la expresión al aumentar las posibilidades de movimiento.

Evita la artrosis.

Mejora la circulación sanguínea.

Los movimientos pélvicos son un masaje interno con lo cual mejoran problemas como, dolores menstruales, estreñimiento, incontinencia urinaria, colon...

Beneficia el sistema digestivo.

Es ideal para quedarse embarazada y también durante el embarazo, preparando los músculos para el parto y después para su recuperación.

Trabaja el ritmo, la coordinación motora, el equilibrio y la memoria corporal.

Aprendemos a disociar unas partes del cuerpo con otras.

Potencia nuestra belleza interior y exterior.

Es un excelente y divertido ejercicio físico.

 

 

A nivel psicológico y energético:

Aumenta la confianza y la autoestima, ayudando a superar miedos, inseguridades y complejos.

Poder desinhibirse mientras la música te lleva es una de las mejores formas de dejar salir de forma natural lo que llevamos dentro.

Libera la mente y eleva el nivel de consciencia.

Favorece el autoconocimineto y la aceptación, permitiéndote explorar tus más íntimos deseos

Potencia la creatividad al permitir la libertad de expresión de emociones y sentimientos sin complejos ni culpas o miedos. Es una danza que te invita a crear por ti misma, aumentando tu espontaneidad.

Desarrolla la atención y la capacidad de concentración.

Genera alegría y ganas de vivir (en oriente la llaman la danza de la alegría).

Crea armonía y calidez. Centra y relaja la mente. Al inducir a la calma baja el nivel de estrés y ansiedad.

Trabaja los dos hemisferios, el racional y el intuitivo.

Revitaliza, desbloquea y moviliza energía, equilibrando el fluir del sistema energético.

Al danzar puedes sentir la integración de cuerpo, mente y espíritu. Puedes sentir la integración de la Unidad en un Todo que no pierde su identidad a pesar de la fusión.

Armoniza los centros energéticos del cuerpo: Los chakras.

 

 

LOS CHAKRAS

 

 

 

Son centros de concentración de energía. En nuestro cuerpo tenemos 21 chakras menores y 7 mayores, además de muchísimos canales energéticos. La danza actúa en todo el cuerpo y por lo tanto en todos ellos. Al estimular los chakras mueve una energía que puede curar.

Cuando bailamos con la cadera y la pelvis se desbloquean y liberan el primero y el segundo de los chakras principales.

El primero está situado en la base de columna. Tiene como elemento la Tierra y su color es el rojo. Con el comprendemos la dimensión física. Esta relacionado con la seguridad y el deseo de vivir. Es la sede de la Kundalini. A nivel físico representa las glándulas suprarrenales y rige los riñones y la columna vertebral.

El segundo esta localizado en los órganos sexuales. Tiene el elemento Agua y su color es el naranja. Está relacionado con las emociones y el fluir. También contiene la sexualidad y la creatividad. Está situado el inconsciente colectivo. A nivel físico rige los órganos sexuales.

Cuando bailamos con el pecho, los hombros, la espalda y los brazos se desbloquean el tercer y cuarto chakras.

El tercero esta situado en el plexo solar. Tiene el elemento Fuego y su color es el amarillo. Representa el poder personal y la voluntad. Es como una cámara de compensación de las cuestiones emocionales y de la energía personal. A nivel físico representa el páncreas y rige el hígado, el bazo, el estómago, la vesícula biliar y aspectos del sistema nervioso.

El cuarto está en el centro del pecho. Su elemento es el Aire y su color es el verde. Es el centro mediante el cual sentimos el amor. Donde reside la capacidad para dar y recibir amor. A nivel físico representa el timo y gobierna el corazón, la sangre y el sistema circulatorio. Influye en los sistemas inmunológico y endocrino.

Cuando bailamos con el cuello y la cabeza desbloqueamos y abrimos el quinto, sexto y séptimo chakra.

El quinto está situado en la garganta. Tiene como elemento el Eter y su color es el azul. Es el centro de expresión, comunicación y juicio, es el puente o conexión entre la razón y el corazón. A nivel físico representa la glándula tiroides y rige los pulmones, las cuerdas vocales, el aparato bronquial y el metabolismo.

El sexto está localizado en el centro de la frente, conocido como tercer ojo. Su color es el índigo –combinación de rojo y azul-. Rige la mente, la intuición y la naturaleza espiritual. A nivel físico representa la glándula pituitaria y gobierna el cerebro inferior y el sistema nervioso, los oídos, la nariz y el ojo izquierdo –el ojo de la personalidad-.

El séptimo es el chakra corona, situado en la parte superior de la cabeza. Su color es el violeta o blanco –la combinación de todos los colores-. A través de este chakra se alcanza la conexión y la integración con Dios. A nivel físico representa la glándula pineal y rige el cerebro superior y el ojo derecho

En la danza oriental baila todo nuestro cuerpo, por ello se desbloquean nuestros chakras y la energía fluye libre, liberando nuestra mente y a menudo curando nuestros problemas no sólo emocionales sino físicos.

EL CIRCULO

 

El círculo es un símbolo antiguo y universal, cuyo poder y movimiento actúan en el reino físico y en el espiritual; simboliza la rueda de la vida que da vueltas constantemente y refleja su perpetuo girar en nuestras vidas. No tiene principio ni fin, si unimos dos círculos formamos el “ocho” o símbolo del infinito.

Es un medio para despertar una conciencia más profunda. Cuando lo interior y lo exterior se unen comienza la danza de la vida, se crea un espacio donde se realiza la unión sagrada entre el cielo y la tierra, entre lo humano y lo divino, entre lo femenino y lo masculino. Un lugar en el que no existe separación de hombre y mujer, de noche y de día, de oscuridad y de luz, de lo positivo y lo negativo, de lo físico y lo espiritual
Danzar en el sentido de las agujas del reloj, genera una energía más masculina; de extracción de energía del reino interior, lleva lo espiritual al mundo físico, carga, fortalece y estimula el poder.
El movimiento en sentido contrario es un receptor de energía. La espiral creada se concentra hacia el interior, lo lleva desde su conciencia exterior a su conciencia íntima, favorece la concentración en una misma, estimula la intuición, iluminación e imaginación, despierta un sentido de intemporalidad y abre la fuerza del pasado, presente y futuro al mismo tiempo.

 

 

LAS CLASES

 

“Nos divertimos, hacemos ejercicio, nos relajamos, nos expresamos libremente y compartimos dejando que baile nuestro cuerpo y nuestro corazón.”

 

 

 

LA BAILARINA

 

 

 

Cierta vez, una bailarina con sus músicos llegó a la corte del Príncipe de Birkasha. Y admitida en la corte, bailó ante el príncipe al son del laúd, de la flauta, de las tablas y tambores y de la cítara.

Bailó la danza de las estrellas y la danza del espacio y, por último, la danza de las flores al viento. Luego, se detuvo ante el príncipe e inclinándose le hizo una reverencia.

El príncipe, emocionado, le pidió que se acercara y le dijo: "Bella mujer, hija de la gracia y del encanto, ¿de dónde viene tu arte? ¿Cómo dominas tú la tierra y el aire en tus pasos y el agua y el fuego con tu ritmo y cadencia?"

La bailarina se inclinó de nuevo ante el príncipe y le contestó: "Su Alteza, no estoy segura cómo responder su pregunta, pero si sé que el alma del filósofo vive en su cabeza, el alma del poeta en su corazón, que el alma del cantor vibra en su garganta; pero que en cambio, el alma de la bailarina vive en todo su cuerpo"

Khalil Gibran